NAVARRA: EL HARAQUIRI DEL PSOE

Publicado el Martes 7 Agosto 2007

 

Maldigo la política concebida como un lucro personal por los neutrales. 

Maldigo la política de los no políticos, los profesionales. 

Maldigo a quien no se ama, ni respeta la memoria, los huesos de sus muertos. 

Maldigo a los violadores de las esperanzas, de las rosas de Navarra. 

Maldigo los políticos que mienten y asesinan, los sueños y las alondras. 

Maldigo a quienes lavándose las manos, se desentienden y evaden. 

Maldigo a los necios que se traicionan y se niegan a si mismos. 

 Maldigo la política de quien no toma partido hasta mancharse. 

 Y todo se compra y se vende, todo, el poder y la gloría, todo, la ley y la corona. 

Todo, menos el verso, la vergüenza y la dignidad 

 

                                                     Os diría hoy Gabriel Celaya 

 

La incapacidad de ser y de amar convierte a Pepiño en el verdugo-sepulturero del sueño más leal y legítimo de Navarra. 

 

 Zapatero nos dijo el 4 de Junio Voy a dejar que sea el PSN quien decida su política de pactos y el 3 de Agosto se fue a la playa de Madrid dejándole el marrón a Pepiño. Quién te ha visto y quién te ve, mi estimado y respetado ZP. Ayer, le plantabas cara al Imperio y su bandera, a Bush y su política genocida; hasta ayer, tuviste el apoyo firme y activo de un poeta de verbo sencillo que te entregaba con un fuerte abrazo su verso y su voto. Hoy, buscas eludir tu responsabilidad política, actuando como el niño que le teme al coco, permitiendo que el PSOE se cubra de oprobio. Responsabilidad, prudencia, confianza en UPN que sabrá apreciar el sacrificio del PSN, al renunciar a gobernar Navarra en aras de mutuo entendimiento para acabar con los ataques inmisericordes del PP contra el PSOE y ZP. Todo sea por la estabilidad y la concordia del mejor gobierno… dixit el gurú del PSOE en la canícula de Agosto. Y colorín colorado, los príncipes serán felices y comerán perdices pero el cuento no se ha acabado, que ZP, ha caído a los pies de los caballos, sin aliados naturales en Navarra, sin defensa ni discurso válido para contrarrestar en lo que le queda de legislatura, los ataques delirantes de UPN-PP en Navarra y en el resto de la España plurinacional. 

 

Hoy, en la noche oscura, cuelgan en los cuernos de los toros enamorados de la luna, dos nombres, Chivite y Puras, y resplandece bajo el cielo de Navarra una verdad incómoda, una pregunta que ZP no osará responder sin antes pedir perdón a Navarra y bajar su cara de vergüenza. La situación política actual de Navarra y el cambio prometido durante la campaña electoral, exigía por coherencia política y respeto a los propios electores, ese pacto de gobierno tripartito. La política territorial y de pactos del PSOE en la presente legislatura responde a la necesidad y la firme voluntad de avanzar en la decidida articulación de la España Plurinacional. ¿Por qué razón lo que vale en Catalunya, Galicia o Baleares no vale en Navarra? ¿Rige, acaso, el estado de excepción en Navarra? ¿Qué razones reales le privan de un gobierno del PSN, Nafarroa Bai e IU? 

 

Carmen Hermosín no puede ignorar que ERC es tan independentista como lo pueda ser Nafarroa Bai y que tanto uno como el otro, ambos partidos, acatan y respetan las leyes vigentes y las reglas del juego democrático, sin dejar de defender lo que defienden a través de la palabra que ennoblece el arte de la política,.   

 

Si Zapatero reniega de si mismo y de sus orígenes, si avala la infame decisión tomada por la CEF del PSOE en su ausencia, se convertirá en el apéndice y rehén de los zombis enquistados en el aparato, que permanecen al acecho, esperando la ocasión propicia para agradecerle -a ZP- los servicios prestados y darle la jubilación anticipada. Si Zapatero, cae en la trampa del PP, y permite la infamia de Pepiño, la inmolación del PSN a la mayor gloria y poder de UPN, firmará su propia acta de desahucio de la Moncloa, siguiendo los pasos de sus últimos inquilinos; González el dios de las calaveras pintadas en cal viva, al servicio de Bush padre en la primera Guerra del Golfo, y Ansar, el ridículo súper-topillo de las Azores, pegado a un bigote (facha) y una Botella avinagrada. 

 

Zapatero no puede fallarnos por nada del mundo, no puede traicionar la confianza y la credibilidad que se ha ganado a pulso con su decidida y valiente política social. Zapatero no puede echar por la borda todo su capital humano y político, entregando con un cheque en blanco las llaves de la Moncloa al trío, Rajoy, Acebes y Zaplana. 

 

Zapatero, tal y como están las cosas en Navarra y Euskadi, tiene que coger las riendas del Partido, tiene que honrar su palabra empeñada y emplearse a fondo para reconducir la situación creada por la actitud suicida de la CEF. Si Zapatero sigue columpiándose con Navarra, si persiste en su rol de Pilatos, se hará reo del mayor fraude electoral y atropello a la voluntad soberana de un pueblo, el de Navarra, expresada en las urnas, se hará reo del mayor atentado ejecutado por un Pepino socialista contra los derechos de los militantes y la solidaridad que ha de regir las relaciones fraternales y la democracia interna del PSOE. Si Zapatero no defiende la dignidad, la coherencia y la libertad, el ser político del partido fundado por Pablo Iglesias, ocupando su sitio y poniéndole las cosas bien claras a Pepiño, lo pagaremos todos bien caro, el  primero, Zapatero, que deberá hacer las maletas y sacar un billete en El Corte Inglés, para irse a la Antártica y montar una granja de pingüinos, con la ayuda y el apoyo logístico de Alejandro Agag. 

 

Si Zapatero se enroca y escuda en Pepino, pondrá en tela de juicio su firme voluntad y capacidad política para cumplir con el mandato constitucional que le facultó para explorar todas las vías susceptibles de conseguir la paz y la entrega de las armas, poniendo punto final a la locura de ETA. Zapatero ha tenido y tiene el aval, el mandato constitucional -mal que le pese al PP- para dialogar, escuchar y negociar, para hacer todo cuanto sea preciso, y más, a fin de devolverle la palabra, la paz y la esperanza, la alegría de vivir a Navarra, Euskadi, Catalunya, Galicia, Madrid… a España. 

 

En Navarra nos demostrará Zapatero, si era o no era, merecedor de tal confianza, si supo y sabe estar a la altura de su responsabilidad y dar la talla como secretario general del PSOE y como presidente del Gobierno de España., 

 

Olivier Herrera Marín,  Miguel Ángel Múgica, José Luis Úriz, Antonio Marín Segovia

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